Conseguir que nos transformemos en afrodisíacos andantes es el Santo Grial de la industria de la perfumería, aunque el aroma que puede seducir a hombres y mujeres -o a los dos- sigue siendo un misterio.
Hace ya 50 años que se acuñó el término feromona, aunque aún hoy no se sabe a ciencia cierta si hay olores humanos que pueden hacer surgir los instintos subconscientes más primitivos de aquellos que nos rodean.
Escrito por Alexis Tamayo Suero