¿Por qué ayudamos?

27 septiembre 2009

“Manos que dan esperan”; “Has bien y no mires a quien” .

Son expresiones que he escuchado desde mi infancia.

Traigo estas consideraciones a propósito del clientelismo exagerado que observo en la actividad política de estos días.

Una corriente de la psicología social entiende que a pesar de esto, existe un comportamiento humano que sinceramente ayuda a los demás sin pedir nada a cambio.

El altruismo también es explicado por la teoría del intercambio social, es decir, uno ayuda a los demás, pero en el fondo espera no solo agradecimiento, sino que cuando tú necesites a esa persona, te responda.

No solo intercambiamos bienes materiales y dinero, sino bienes sociales, información, servicios , incluidos los sexuales, pero siempre subyace una suerte de “dame que yo te responderé”.

La mafia y el bajo mundo tienen un cerrado código de inversión por la vía del favor, “yo te protejo, pero espero de ti ….por lo menos fidelidad”.

El empresario que invierte en un político con potencialidades, recurre a él en el futuro para que le lubrique unas gestiones aduanales.

Muchas veces la gente muy dadivosa y servicial se conforma con el reconocimiento social que deriva del agradecimiento.

Cuando donamos sangre de urgencia para salvar a alguien o nos lanzamos al mar para rescatar a un potencial ahogado, ¿qué estamos esperando?

Serias contradicciones se presentan a la hora de ayudar. Muchas religiones han llegado a plantear que debemos quitarnos el pan de la boca para socorrer al hambriento.

Los más pragmáticos plantean que los favores extremos crean un ejército de pedilones e incapaces que se nutren de la beneficencia.

“Ayúdate que yo te ayudare”; “Enséñale a pescar, pero no le regales el pescado”, plantean los que se oponen al asistencialismo que no estimula las acciones de autoayuda en la gente.

Las motivaciones para las ayudas desinteresadas son diversas: gente que pasó una infancia de privaciones y cuando se enriquecen desarrollan un espíritu de solidaridad con el desvalido.

Seres humanos que poseen fortunas mal habidas y con su “altruismo” y donaciones “limpian sus biografías”.

A pesar de todo, esta sociedad tiene verdaderos filántropos, gente integra que socorre a conciencia. Las ayudas a los demás hay que incentivarlas pero, desalentando la vagancia y el parasitismo.


Unidos eternamente por la gravedad

26 septiembre 2009

La Luna es el satélite de la Tierra. La Tierra es satélite del Sol. El Sol es un satélite del sistema de Alción, una estrella supergigante del cúmulo de Las Pléyades, en el cuarto brazo de la Vía Láctea, a 28 mil años-luz del centro galáctico. En el mega-concierto de los astros, unidos todos por el sempiterno poder de la gravedad, marchan como dos hermanos la galaxia de Andrómeda y nuestra Vía Láctea. Un par gigantes que en términos comparativos se trataría de Júpiter, ella y Saturno, nosotros.

Ambos colosos, que en conjunto suman mil millones de estrellas, son dos componentes del Súper Cúmulo de Virgo, cuyo centro de gravedad es El Gran Atractor, un conglomerado de millones de galaxias que nos arrastra hacia un centro de masas común de 250 millones de años-luz de diámetro. Visto en perspectiva, esta telaraña de soles canta a coro, con toda su potencia, al ser la viva voz de la fuerza de la gravedad universal, que en semejante zona del espacio-tiempo se expresa de manera infinita.

El Gran Atractor es una potencia gravitacional, descubierto en 1986. A él estamos permanentemente atados, por más que las distancias nos hagan ilusoriamente creer lo contrario. Y es que en el universo todo depende del todo, un rompecabezas que no podemos apreciar por las grandes distancias implicadas.

Es medio de tan brutal torrente estelar, algunas galaxias ya han colisionado entre sí, mismo futuro que le espera a la Vía Láctea, que finalmente será impactada por Andrómeda. De hecho, se llama el Cúmulo de Norma a una zona de choques masivos de galaxias, cuya colisión está arrojando potentes chorros de ondas de radio.

Imagínelo como un gigantesco calidoscopio del cual somos sólo uno de sus componentes, aportando nuestro fragmentito de luz, llamado sistema solar. Dentro del gran conjunto, la Tierra no ha de distinguirse ni por asomo. Es lógico: entre mil millones de soles, con cualquier cantidad de sistemas solares, (tal vez 800 mil millones de sistemas solares) con trillones de planetas en total, ¿Quién podría señalar con el dedo? Hey, allí está la Tierra, la ven, ese puntito blanquiazul. Seguramente nadie. Pero aquí estamos. Quizás somos poquita cosa. Quizás no hacemos falta allá fuera, pero aquí estamos. Y eso es lo importante.


El sexo y las partes del cuerpo

22 septiembre 2009

Es obvio que para vivir el placer que producen las actividades sexuales, tenemos que enfocarnos en el cuerpo. Esto nos hace referencia de manera directa, probablemente, a lo que conocemos como zonas erógenas. Básicamente, mucha gente se enfoca inmediatamente en los genitales (el pene y la vulva); en un segundo plano podrían aparecer imágenes de los senos, y glúteos. Menciono estas partes, porque generalmente son las que se mencionan cuando una persona habla de sexo, o de fantasías y/o imágenes sexuales.

Es importante destacar que, el hecho de que hayan imágenes a grandes rasgos de partes del cuerpo relacionadas directamente con el sexo, no quiere decir que no hayan sutilizas más pronunciadas por otras partes del cuerpo que generalmente no salen a relucir de manera abierta, pero que muchas personas si las tienen como un componente sexual dentro de su repertorio erótico-erógeno-placentero.

Aquí quiero centrarme. En esas pequeñas atracciones, y sutiles placeres que sienten muchas personas por ciertas partes del cuerpo, que no son las que se mencionan en la mayoría de los casos. Son reconocidos dos términos para hacer mención de este tipo de gustos: Fetichismo y Parcialismo. A esto le llamo yo, la fórmula mágica de los placeres encubiertos.

Todo nuestro cuerpo está dotado de sensibilidad, por el simple hecho de tener terminaciones nerviosas que son sensibles al toque. Aunque unas zonas sean más sensibles que otras, todas tienen la capacidad de producir placer. Lo interesante de esto es, que la sensibilidad y el placer no siempre van unidos. O sea, uno puede tener sensibilidad en un área específica, pero no necesariamente lo asociemos al placer, sino simplemente a una sensación agradable. Para poder hablar de placer, y en este caso de placer sexual, tienen que conjugarse los dos elementos: Sensación-placer.

Cuando hablamos de fetichismo, nos referimos una entidad que se manifiesta cuando le impregnamos un significado placentero a cualquier objeto inanimado (Ej: faldas, medias, zapatos, pantys, etc). Por otro lado, el término parcialismo se utiliza para señalar la atracción marcada y muy particular por cualquier parte del cuerpo (Ej: las manos, los pies, las orejas, la boca, etc). Si se une un fetichismo a un parcialismos, pues lo más probable es que la persona sienta un tremendo placer sexual cuando su pareja se pone alguna prenda de vestir en esa parte específica del cuerpo.

Es importante hacer la observación de que, no es lo mismo tener un fetiche que ser fetichista, y de igual modo tener un parcialismo a ser parcialista. La diferencia radica en que, el fetichista y el parcialista, la única manera que tienen de excitarse es utilizando un contexto donde esté presente el objeto de su fetiche y/o parcialismo. Mas la mayoría de nosotros, por no decir todos, tenemos alguna atracción particular por algunas partes del cuerpo, y por objetos inanimados, que en algún momento utilizamos para potencializar nuestro placer sexual, pero que no es lo que necesariamente debe estar presente para excitarnos.


El Impacto Emocional del Divorcio

22 septiembre 2009

El impacto emocional de un divorcio no se acaba con la firma de los papeles, sino que se prolonga en el tiempo con conflictos relacionados con la manutención, y las visitas. Estos niños sufren a causa de los problemas que ocurren entre sus padres, se le ha dado un nombre a cada niño dependiendo de la situación en la cual se encuentra:

1. Niño espía:
El padre o la madre lo utilizan para conocer la nueva vida del otro.
Esto es un error muy frecuentemente que cometen las parejas que se separan. Se basan en preguntas para conocer qué hace el ex cónyuge y qué lugares visitan o qué personas nuevas han conocido y si papá o mamá tiene novio o novia. El niño se encuentra ante un conflicto de lealtad. Si no contesta, desagrada a uno de sus padres y, si lo hace, sabe que sus respuestas provocarán un enfrentamiento entre ellos.
2. Niño dividido

Los padres sienten la necesidad de negar la existencia del otro

Muchos padres intentan borrar todo recuerdo de su anterior pareja. No lo nombran y ignoran acontecimientos relevantes vividos. En este caso, no hay preguntas. Algunos niños aprenden a llevar una doble vida; saben que cuando están con uno, no deben hablar del otro y esta situación les fuerza a vivir en una realidad dividida. .
3. Niño colchón
Soporta descalificaciones de un progenitor contra el otro y calla

Es cuando el menor intenta amortiguar el conflicto entre sus padres. Este niño soporta desvalorizaciones de un progenitor contra el otro y en ningún momento los delata a pesar de que es consciente de la realidad en la que vive. Al contrario, intenta amortiguar las descalificaciones y, si es necesario, mentirá o se responsabilizará él mismo de las actuaciones de los padres.
4. Niño hipermaduro
Ve sufrir a sus padres y hace como que la separación no le ha afectado

Son aquellos que cuando ven sufrir a sus padres se angustian tanto que aparentan que la noticia de la separación no les afecta. Creen que sus padres sufrirán más si los ven preocupados y por eso oculta lo que piensan. Los padres asimilan esa actitud como una demostración de la madurez de sus hijos.
5.Niño confidente

Los padres le cuentan sus problemas más íntimos de pareja

Algunos niños han sido utilizados como confidentes de pareja por uno de los padres, se le hace el baúl de secretos de confidencias, a veces de infidelidades, y de detalles de vivencias íntimas. Estas confidencias buscan dañar la imagen del otro progenitor o se utiliza al niño como una figura de apoyo emocional.

Darle la oportunidad de explorar sus sentimientos y temores constituyen al primer paso para el proceso de curación. No obstante, explicarles que dos de los seres más importantes de sus vidas se separan, es una tarea dolorosa y difícil. Por esto se le recomienda:

– Los padres que van a separarse deben decírselo a los hijos para no crear falsas expectativas de reconciliación y evitar la sensación de abandono.
– Explicarle con la verdad tomando en cuenta su edad, la razón por la cual sus padres tomaron la decisión de separarse. Haciéndoles entender el porque mamá y papá no están juntos no significa que ellos no lo quieren. (Sin incluir historias que los niños no necesitan saber) Ej: Nos decidimos separar, pues ya no sentimos lo mismo que antes, pero queremos que sepas que nuestro amor hacia ti nunca cambiará y aunque no estemos juntos te seguiremos queriendo.
– Asegurarse de que comprendan que ellos no tienen la culpa de la separación.
– No descalificar al otro padre.
– Ayudarlos a que expresen lo que sienten, estimulándolos a abrir un canal de comunicación.
– Explicarles que existe una separación entre los esposos, pero nunca entre los padres e hijos.

Si los padres supieran que con una simple conversación mucho de los miedos y ansiedades de sus hijos se aliviarán. Así ellos lograrán entender que la decisión que tomaron sus padres de vivir separados no es su culpa. Sabrán que no son responsables de las dificultades por las que atraviesa la familia, y que su comportamiento no fue la causa de dicha separación.

El simple hecho de que el niño tenga la posibilidad de superar sus traumas lo estimulará a convertirse en un sobreviviente de la separación y el divorcio en lugar de ser una victima.


Dormir en pareja puede ser malo para la salud

12 septiembre 2009

Dormir en camas separadas podría ser bueno para su relación de pareja, según sugiere un estudio presentado en el festival de la British Science Association que se celebra estos días en Guildford (Inglaterra).

Según el especialista en ciencia del sueño Neil Stanley, el 50% de las parejas ve afectadas sus horas de sueño por dormir juntos. Stanley, que no duerme en la misma cama que su mujer, asegura que históricamente “el hombre no está preparado para compartir cama”. Y sostiene que la culpa de que esta situación se entienda ahora como normal la tiene la Revolución Industrial, cuando la gente se fue a ciudades llenas de gente donde no tenían espacio. “En la antigua Roma la cama marital sólo era sitio para el acto sexual, no para dormir”, añade el investigador.

El estudio revela que dormir mal está ligado a posibles depresiones, problemas de corazón, golpes, trastornos pulmonares, accidentes laborales y de tráfico, e incluso divorcios, a pesar de que esta relación ha sido ignorada como un aspecto importante para la salud. “Se trata de lo que te hace feliz. Si duermes junto a tu pareja y los dos dormís bien, entonces no hace falta cambiar. Pero no hay que tener miedo a probar algo diferente”, recomienda.


El misterio de los números que se repiten

11 septiembre 2009

En el octavo aniversario del atentado al World Trade Center. La fecha, ¿cómo se vincula con Nostradamus? Nostradamus tiene 11 letras. Nació el 2 de noviembre de 1503, y sumando sus números individuales obtenemos 11, siendo noviembre el mes 11. Nostradamus muere el 1 de junio de 1566. Al sumar 66 por sus números individuales, menos uno, da 11.

Su primera esposa y sus 2 hijos mueren en el 4, 5 y 2 de abril, agosto y diciembre de 1566. Si usted suma las fechas de estos fallecimientos el resultado es 11. Igualmente, 11 fueron los pueblos que Nostradamus salvó de las epidemias de peste y 29 los pueblos arrasados, donde 2 y 9 suman 11. La palabra Profecías, que da título a su libro, tiene justo 11 letras: Proipethies.

Los escépticos sostienen que la reputación de Nostradamus como profeta ha sido construida por interpretaciones forzadas, que hacen calzar sus palabras con el ataque terrorista a las Torres Gemelas, en cuya tragedia el 11 también se repite una y otra vez. Veamos: el primer avión estrellado fue el vuelo 11, que llevaba a bordo 92 personas, lo que suma 11. El segundo avión llevaba 65 pasajeros, donde 6 más 5 suma 11. Nueva York es el estado 11 de la Unión Americana.

El 11 de septiembre es el día 254 del año, donde 2 más 5, más 4 suman 11, justo cuando faltan 111 días para completar los 365 días de todo año. Nostradamus supuestamente predijo la destrucción de las torres justo en la centuria número 11. Las torres representan el número 11 y tenían 110 pisos. Como vemos, el 11 se repite insistente y misteriosamente.

Y junto al evento que cimbró al mundo, los principales personajes relativos al ataque terrorista también quedan atrapados en el 11: George W. Bush 11 letras. Osama B. Laden 11 letras Afghanistán 11 letras, al igual que el Pentágono o The Pentagon, con 11 letras. El código para llamadas en Irak es el 119 y el número de emergencias en Estados Unidos es el 911. Para colmo, en 1982, la periodista italiana Enza Massa encontró 111 acuarelas, supuestamente atribuidas a Nostradamus, del que nunca se supo tener dotes pictóricas. Tantas coincidencias numéricas ¿qué nos quieren comunicar?


El universo se expande

1 septiembre 2009

Todo se aleja de todo. Estrellas, planetas, satélites, asteroides, todo. Un caso increíble en términos de alejamiento a toda prisa son los quasares. Se están alejando a velocidades cercanas a la de la luz. Algunos alcanzan los 100 mil Km. por segundo, siendo que la luz se desplaza a casi 300 mil Km. por segundo. Se han identificado unos 200 mil quasares. Todos los días aparecen más. Están por todas partes.

¿Usted se imagina una gran masa de materia y energía viajando a todo galope, como buscando rebasar las fronteras del cosmos? Los quasares están en eso, ya que han sido ubicados a 14 mil millones de Km. Tan distantes que quizás marcan el horizonte del universo conocido.

Pero ¿Qué son los quasares? Son objetos muy luminosos que destellan tanta energía como cien mil galaxias juntas. Emiten tanta energía como un billón de soles. Ni 50 mil galaxias como la nuestra podrían opacarlos. Sin embargo, son demasiado pequeños, con apenas dos años-luz de diámetro. Del tamaño de nuestro sistema solar, que no es gran cosa. Si usted pudiera ubicarse en la distante órbita de cualquier quasar, nuestro sistema solar jamás podría distinguirse. Es más: tal vez más allá de los mil millones de años-luz el Sol es un astro anónimo, ignorado, desconocido dentro del gran atlas del universo. Y junto con él, todo su cortejo de planetas, incluida la diminutísima Tierra, la palabra me la acabo de inventar.

Los quasares son fábricas de energía, destellan en un año la energía del Sol en toda su vida. Pareciera que son como miles de galaxias que están siendo ordeñadas por un solo agujero negro, por decirlo de esta forma. Claro, hablamos de un agujero negro de pavorosas proporciones. Para otros, los quasares pueden ser los tan buscados agujeros blancos, esto es, el otro extremo del agujero negro. Se sospecha que el comienzo del universo los quasares eran millones de veces más comunes que en la actualidad. De modo que lo que vemos hoy son sus últimos alaridos. La palabra Quasar es un acrónimo, quiere decir: Fuente Astronómica de Energía Electromagnética. También se define como Objeto Cuasi Estelar. La palabrita nace en 1963, aportada por el astrónomo Martin Schdmit.