UNA FORMA APLATANADA DE EXPLICAR LA BOLSA DE VALORES

Juan Pérez es un trabajador que vive en Puerto Plata. Tiene un sueldo ahí con el que lleva una vida cómoda, pero con gana de echar para lante. Quiere montar una cafetería para mejorar su situación económica. Ha calculado forma para empezar a obtener una entradita económica para el poner su cafetería: seis meses para montarlo, y otros seis para tenerlo funcionando a tope, repleta de clientes.
Como no tiene el dinero necesario para montar la cafetería, a principios de año pone a la venta entre los vecinos mil cupones. Estos cupones cuestan 100 pesos, y le dan derecho al comprador a recibir 110 pesos al final del año. Juan Pérez cree que pasado un año la cafetería generara los beneficios necesarios para dar 110 pesos al comprador de cada cupón: los cien pesos que le costó a este, más otros diez de regalo por ayudarlo económicamente en a poner la cafetería.
Juan Pérez obtiene así financiación para montar su cafetería, 100, 000 pesos por la venta de los cupones, mientras que los compradores de cupones obtienen 10 pesos de beneficio por cupón al año: unos pesitos sin trabajarlo.
Otros vecinos toman ejemplo de la idea de Juan Pérez, e igualmente ponen a la venta sus propios cupones para financiar sus negocios.
Puerto Plata se llena de cupones, y de pronto hay que buscar un local donde los puertoplateños se reúnen para intercambiar, comprar o vender todos estos cupones. Se crea así la base de un Mercado de Cupones. Puesto que los cupones están cambiando de manos a cada rato, a fin de año se pagara la cantidad que hablaron al portador de los cupones, que no tiene que ser necesariamente el comprador original.
Estos son ejemplos de algunas conversaciones en un colmado de dos que se encuentren:

– Estoy aprestao y necesito dinero. Hace seis meses le compre este cupón a Juan Pérez por 100 pesos, y dentro de seis meses el dará 110 pesos a quien se la entregue. Te la vendo por 105 pesos: y me gano 5 pesos, que obtengo en este momento, y otros 5 para ti, que recogerás dentro de seis meses.
– Ok, dale. ¿Sabes que Aureliano Buendía ha puesto a la venta 2,000 cupones a 100 pesos cada uno y dice que va entregar 125 pesos por cupón al año?
– ¿Que él va a poner?
– Una heladería El Polo.
– Ese negocio va a ser un fracaso como esta esto y además la luz. Ahí yo no meto mi dinero en esos cupones, dudo que sea él pueda devolver ni un peso del dinero que lo que se va a ganar de la venta.
– Bueno, yo creo que tiene algunas opciones de éxito. Sin embargo, a que el negocio es en sí arriesgado, le diré que se les compro solamente si me da 150 pesos al año. Si no, que se piense en otra vaina.
– Ta buena esa.
Al local lo llamaremos Bolsa de Valores, y a los cupones las podemos llamar Bonos u Obligaciones. También podríamos llamarlas préstamos. Los 110 pesos que pagara Juan Pérez al cabo de un año son el Valor Nominal del Bono.
El Síndico ha decidido meterse al negocio de la financiación con cupones: quiere recaudar dinero para reparar las calles, hacer más parque y reconstruir los algunos monumentos. El Ayuntamiento saca a la venta sus propios cupones, que llamaremos Títulos de Deuda Pública.
Además, hay quien tiene la idea de vender en el Mercado combos compuestos por muchas cupones. Estos combos están formados por cupones asociados a diversos negocios; por ejemplo, diez cupones de Juan Pérez, otras diez de Aureliano Buendía, y otras muchas más de otros negociantes. El fin de estos combos es minimizar el riesgo de perder metiendo en un mismo saco cupones de negocios con posibilidades de éxito, como el de Juan Pérez, junto con cupones de negocios con pocas posibilidades de éxito, como el de Aureliano Buendía.
Estos combos son las Obligaciones de Deuda Colateralizada, Y en el fondo no son más que una forma de tapar metía de patas de las inversiones de poca ganancia.
Tanto los combos como los cupones pueden ser adquiridos entre varias personas, cada una de las cuales ganaran a fin de año una parte correspondiente a su participación en la compra de los cupones o combos. Algunos ricachones de la ciudad de Puerto Plata deciden juntar su dinero y entregárselos a expertos compradores-vendedores de cupones (negociados) para que los manejen y les saquen unos buenos pesos a fin de año. Estos expertos son los bancos de inversiones.

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