Los que duermen bien tienen más defensas

5 febrero 2009

Un estudio realizado en mamíferos concluyó que descansar el tiempo necesario ayuda a concentrar más células inmunitarias en la sangre.

Dormir bien implica dos cosas: por un lado descansar las horas necesarias y por otro lado descansarlas bien. No se trata de estar en la cama 10 horas dando vueltas, pero tampoco vale de mucho dormir cuatro horas y decir que con eso ya es suficiente. Lo que suele pasar es que el cuerpo se acostumbra en períodos prolongados a descansar en poco tiempo, pero a la larga pasa factura. Si bien es verdad que cada persona necesita un tiempo distinto de descanso, también es cierto que mucha gente no descansa lo que debería.
La pregunta ¿por qué dormimos? ha intrigado durante mucho tiempo a los científicos. Estudios mostraron que las especies animales que duermen más tiempo no sufren tanto de parásitos y tienen una mayor concentración de células inmunitarias en la sangre.
Brian Preston, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Leipzig, Alemania, condujo un equipo internacional de investigadores que puso a prueba la teoría de que el sueño mejora la función inmunitaria.

Variaciones entre especies

El sueño es uno de los grandes enigmas biológicos. A pesar de que ocupa una buena parte de la vida de todos los animales y de que ha sido estudiado en numerosos experimentos, no existe aún un consenso científico sobre su función. Tampoco se ha explicado por qué las especies han evolucionado con marcadas variaciones en sus requerimientos de sueño (entre tres y 20 horas diarias en los mamíferos)
Desde la perspectiva evolutiva, el tiempo que “gastan” los animales en dormir, que se caracteriza por una menor atención sobre el ambiente y la quietud en los comportamientos, tiene un costo en términos de riesgo (por ejemplo, ser devorado por otros predadores; menos tiempo de competencia por los recursos y menores oportunidades reproductivas). Por eso, los científicos consideran que para compensar estos costos dormir debe tener algunos beneficios sustanciales.

El organismo se recupera

Además de mejorar el sistema inmune, los investigadores dicen que hay al menos 10 razones para prestarles más importancia a las horas de sueño:

1- La piel rejuvenece porque las células se regeneran con más facilidad.
2- La vista descansa en forma profunda y la rodopsina, un pigmento sensible a la luz, se regenera. De manera que los ojos se recuperan del esfuerzo realizado durante el día. Además ayuda a eliminar las ojeras y las bolsas.
3-Al conciliar el sueño, la respiración se ralentiza y se vuelve más profunda, lo que facilita la oxigenación de las células.
4- Cuando el cuerpo no descansa lo suficiente presenta una tendencia a acumular grasas y es más difícil quemarlas. Un cuerpo descansado ayuda a mantener el peso o incluso a perderlo, ya que cuando se duerme poco se produce mayor cantidad de hormona ghrelina, que es la que aumenta el apetito.
5- El sistema inmunológico necesita descansar. Dormir poco afecta tanto como el estrés, lo que eleva el riesgo ante infecciones.
6- Cuando no se descansa lo suficiente existe el riesgo de un aumento de la presión arterial y de enfermedades cardiovasculares por el incremento de producción de cortisol, la hormona del estrés.
7- Durante el sueño también se ralentiza la frecuencia cardíaca para que las células coronarias y los tejidos puedan repararse: es el momento en que el organismo libera la melatonina y la hormona del crecimiento para desarrollar estas tareas.
8 – El dormir bien también ayuda a controlar la diabetes tipo 2, ya que aumentan los niveles de azúcar en sangre como consecuencia del mismo cortisol.
9- Mejora la actividad intelectual. El cerebro necesita estas horas de desconexión para procesar toda la información acumulada durante el día. Para estudiar, por ejemplo, lo mejor es dormir y no pasar la noche en vela repasando. También favorece la emotividad, porque se liberan emociones inconscientes que de otro modo quedarían reprimidas.
10- Finalmente mejora la coordinación física. Una actividad psicomotriz no puede ejecutarse convenientemente si el cerebro no descansa.Para conducir o hacer un trabajo que implique riesgos, el descanso no sólo es aconsejable sino imprescindible.

Conclusión del estudio

El científico Preston ha propuesto una variada gama de hipótesis para explicar por qué se ha desarrollado el sueño, este estado aparentemente vulnerable e improductivo. Algunas de estas ideas son que el sueño conserva la energía, que es útil para consolidar los recuerdos y el aprendizaje, y que cumple una función en el desarrollo y la reparación del cerebro.
Los autores del trabajo pudieron mostrar que el aumento de sueño producido por la evolución en el tiempo que duermen los mamíferos está fuertemente asociado con la cantidad de células inmunitarias que circulan por la sangre.